
Leonor Girlani nació en 1460 en Trino, en el Piamonte, en una familia acomodada. Educada en un monasterio benedictino cercano, sintió pronto el deseo de una vida religiosa más austera de la que allí encontraba. Su padre se resistía a dejarla marchar, pero finalmente la joven ingresó en el convento de las carmelitas de Parma, donde tomó el nombre de Arcángela y profesó en 1478.
Pese a su juventud, fue elegida priora del convento de Parma, y poco después la familia Gonzaga, señores de Mantua, pidió que fuera a fundar un nuevo monasterio carmelita en su ciudad. Allí pasó el resto de su vida como superiora, conocida por su austeridad, su caridad con las hermanas y su intensa vida de oración. Los relatos antiguos le atribuyen éxtasis prolongados y diversos hechos prodigiosos, entre ellos una provisión inesperada de alimentos en tiempos de inundación y escasez, que deben leerse como tradiciones transmitidas por su comunidad.
Murió en Mantua el 25 de enero de 1494, con apenas treinta y cuatro años. Su fama de santidad se mantuvo viva en la Orden del Carmen y en su tierra natal, y su culto fue confirmado por Pío IX en 1864. Es una de las figuras que representan la renovación de la vida carmelita femenina en la Italia del Renacimiento.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.