
Los santos Crispín y Crispiniano son dos mártires venerados desde antiguo en Soissons, en el norte de Francia. Según la tradición, eran hermanos de origen romano que llegaron a la Galia en el siglo III para predicar el Evangelio y se establecieron en Soissons. Para no ser una carga para nadie, se ganaban la vida como zapateros, y aprovechaban su oficio para hablar de la fe a quienes acudían a su taller, al que también se acercaban los pobres, a quienes servían sin cobrar.
Murieron mártires hacia finales del siglo III, durante la persecución del emperador Maximiano. Los relatos de su pasión, que describen numerosos tormentos, son posteriores y legendarios, pero su culto está atestiguado desde muy temprano: en Soissons se levantó una abadía dedicada a ellos, centro de su veneración durante siglos.
Son los patronos de los zapateros, curtidores y trabajadores del cuero, que durante siglos celebraron su fiesta con especial solemnidad. Su festividad, el 25 de octubre, es también recordada por ser la fecha de la batalla de Azincourt, de 1415, inmortalizada por Shakespeare en su obra «Enrique V».
Oración
Oremos
Dios todopoderoso y eterno, que diste a los santos mártires Crispin y Crispiniano, la valentía de aceptar la muerte por el nombre de Cristo: concede también tu fuerza a nuestra debilidad para que, a ejemplo de aquellos que no dudaron en morir por ti, nosotros sepamos también ser fuertes, confesando tu nombre con nuestras vidas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.