
María Teresa Ferragud Roig nació en Algemesí, en la provincia de Valencia, en 1853. Se casó con Vicente Masiá y formó con él una familia de profunda vida cristiana. De sus hijos, varios se consagraron a Dios: cuatro de sus hijas ingresaron en la vida religiosa, tres como clarisas capuchinas y una como agustina descalza.
Al estallar la guerra civil en 1936, las comunidades religiosas de la región fueron disueltas y las monjas tuvieron que volver con sus familias. Las cuatro hijas regresaron a la casa materna de Algemesí: sor María de Jesús (Vicenta), sor María Verónica (Joaquina) y sor María Felicidad, clarisas capuchinas, y sor Josefa de la Purificación (Raimunda), agustina descalza. El 19 de octubre de 1936 fueron detenidas y llevadas a un convento convertido en prisión. Su madre, que tenía ya ochenta y tres años, quiso acompañarlas para no dejarlas solas.
El 25 de octubre de 1936, fiesta de Cristo Rey en aquel año, las cinco fueron asesinadas en el paraje de la Cruz Cubierta, en Alzira. Según los testimonios, la madre animó a sus hijas hasta el último momento. Fueron beatificadas por Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001, entre los mártires de Valencia, y son recordadas especialmente en Algemesí.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.