
Antonio de Santa Ana Galvão nació en 1739 en Guaratinguetá, en el estado brasileño de São Paulo, en una familia acomodada y muy cristiana. Estudió con los jesuitas en Bahía y, aunque pensó en entrar en la Compañía de Jesús, ingresó en 1760 en los franciscanos descalzos de la reforma de san Pedro de Alcántara, en Río de Janeiro. Fue ordenado sacerdote y destinado a São Paulo, donde pasó casi toda su vida.
Fue predicador, confesor muy buscado y consejero espiritual. Se consagró a la Virgen como su «hijo y esclavo perpetuo» y defendió la doctrina de la Inmaculada Concepción. Junto con la religiosa Helena María del Espíritu Santo fundó en São Paulo el Recogimiento de Nuestra Señora de la Luz, para mujeres que querían vivir consagradas, y él mismo dirigió durante años la construcción de su iglesia y su convento, hoy conocido como Monasterio de la Luz. Atendía a enfermos, pobres y esclavos, y es popular por las llamadas «píldoras de fray Galvão», pequeños papeles con una oración a la Virgen que los fieles toman pidiendo su intercesión.
Murió en São Paulo el 23 de diciembre de 1822 y fue enterrado en la iglesia del Monasterio de la Luz, que sigue siendo lugar de peregrinación. Juan Pablo II lo beatificó el 25 de octubre de 1998, y Benedicto XVI lo canonizó en São Paulo el 11 de mayo de 2007. Es el primer santo nacido en Brasil y su fiesta se celebra el 25 de octubre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.