Otilia (Odile) vivió en Alsacia entre los siglos VII y VIII. Según la biografía más antigua, escrita unos siglos después, era hija del duque Adalrico, señor de la región, que, decepcionado por no haber tenido un hijo varón y porque la niña nació ciega, quiso deshacerse de ella. Su madre la confió a una nodriza y después a un monasterio, donde fue educada. La tradición cuenta que recuperó la vista al recibir el bautismo de manos del obispo san Erhardo, que le dio el nombre de Otilia.
Ya joven, regresó a la casa paterna, donde sufrió la oposición de su padre, que quería casarla con un noble. Según el relato, Otilia huyó para consagrarse a Dios y, tras una reconciliación con Adalrico, este le cedió el castillo de Hohenburg, en lo alto de los montes Vosgos, donde fundó un monasterio que gobernó como abadesa. Más tarde fundó al pie del monte otro monasterio, Niedermünster, con un hospicio para enfermos y peregrinos. Muchos de los detalles de su vida pertenecen a la leyenda, pero su existencia y su obra fundacional son admitidas.
Murió hacia el año 720. El monte donde vivió, conocido como Mont Sainte-Odile, es hoy el principal santuario de Alsacia y conserva su tumba. Es patrona de Alsacia, proclamada como tal por Pío XII en 1946, y se le invoca contra las enfermedades de los ojos. Su fiesta es el 13 de diciembre.
Oración
Oremos
Tú, Señor, que concediste a Santa Otilia el don de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de esta santa, la gracia de que, viviendo fielmente nuestra vocación, tendamos hacia la perfección que nos propones en la persona de tu Hijo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.