
José María Garrigues Hernández nació en 1895 en Carcaixent, en la Ribera valenciana, en una familia cristiana numerosa de la que salieron varios religiosos capuchinos. Él mismo ingresó en la Orden de Hermanos Menores Capuchinos, donde tomó el nombre de Germán de Carcaixent, y fue ordenado sacerdote en Orihuela en 1919. Sus superiores le encomendaron sobre todo tareas de formación y enseñanza de los jóvenes religiosos, que compaginó con el ministerio de la confesión, la atención a los enfermos y la catequesis de los niños. Quienes lo conocieron lo describían como un hombre piadoso y caritativo.
Al comenzar la Guerra Civil en julio de 1936, los conventos capuchinos de la región valenciana fueron desalojados y los frailes tuvieron que dispersarse y buscar refugio con familiares o amigos. Como muchos sacerdotes y religiosos de la zona, el padre Germán fue localizado, detenido y asesinado por su condición religiosa en agosto de 1936.
Juan Pablo II lo beatificó en Roma el 11 de marzo de 2001, dentro del amplio grupo de mártires de Valencia, que incluía a una docena de capuchinos. Su memoria se conserva en Carcaixent y en la provincia capuchina de Valencia, que lo recuerda entre los hermanos que murieron por su fe en aquellos meses.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.