
Guillermo Plaza Hernández nació en 1908 en Yuncos, en la provincia de Toledo. Estudió en el seminario de Toledo y después en Tortosa, en la casa de formación de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, asociación fundada por el beato Manuel Domingo y Sol para dedicarse a la formación del clero. Fue ordenado sacerdote en 1932 e ingresó ese mismo año en la hermandad. Trabajó como formador en el seminario de Zaragoza y, desde 1935, en el de Toledo.
El estallido de la Guerra Civil lo sorprendió en Toledo, donde permaneció escondido varias semanas en casa de un seminarista. Los testimonios recogidos después lo describen sereno y dispuesto a aceptar lo que viniera. El 9 de agosto de 1936 trató de trasladarse a un pueblo cercano, pensando que allí estaría más seguro, pero fue reconocido como sacerdote y detenido. Tras confesar abiertamente su condición, fue maltratado y fusilado ese mismo día en el término de Argés. Según los testigos, quiso perdonar expresamente a quienes iban a matarlo. Tenía veintiocho años.
Fue beatificado por Juan Pablo II el 1 de octubre de 1995, junto con otros ocho sacerdotes operarios y un grupo de escolapios. Sus reliquias se veneran en el Templo de la Reparación de Tortosa, vinculado a su hermandad.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.