
Cointa, también llamada Quinta, fue una cristiana de Alejandría, en Egipto, que murió mártir hacia el año 249. Lo que sabemos de ella procede de una carta de san Dionisio, obispo de Alejandría en aquella época, que conservó el historiador Eusebio de Cesarea en su Historia eclesiástica. Dionisio relata que, incluso antes de que el emperador Decio publicara su edicto de persecución, estalló en Alejandría un violento motín contra los cristianos, instigado por un adivino que agitó a la población pagana.
Durante aquellos disturbios la multitud se lanzó contra los cristianos de la ciudad: saqueó sus casas y dio muerte a varios de ellos. Entre las víctimas que Dionisio menciona están el anciano Metras, la virgen Apolonia y Cointa. A ella la llevaron a un templo para obligarla a adorar a los ídolos y, como se negó con firmeza, la ataron por los pies y la arrastraron por las calles de la ciudad sobre el empedrado, golpeándola, hasta que murió.
El relato de Dionisio es uno de los testimonios más directos y antiguos sobre los mártires de Alejandría, escrito por alguien que vivió aquellos hechos. Los martirologios medievales distribuyeron a estos mártires en distintos días del año, y por eso Cointa se recuerda el 8 de febrero y santa Apolonia el día siguiente. Es venerada como una de las primeras mártires de la gran Iglesia de Alejandría.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.