Vicente de Agen fue un mártir venerado en el suroeste de la Galia, en la región de Aquitania. La tradición lo presenta como un diácono que vivió probablemente a finales del siglo III o comienzos del IV, en la época de las persecuciones romanas. Las noticias sobre su vida son escasas e inseguras, pero su culto es muy antiguo.
Según el relato de su martirio, Vicente interrumpió una ceremonia pagana celebrada en honor del sol en un lugar llamado Vernemet, cerca de Agen. Fue detenido y llevado ante el gobernador, que lo condenó a ser azotado mientras permanecía tendido en el suelo, con brazos y piernas atados a estacas, y después a ser decapitado. Algunos estudiosos han puesto en duda la exactitud de estos detalles, e incluso han sugerido que su figura pudo surgir del culto al célebre diácono san Vicente de Zaragoza, mártir en Valencia, pero el testimonio de autores antiguos respalda la existencia de un culto propio.
Sus restos fueron enterrados en Le Mas-d'Agenais, junto al río Garona. En el siglo VI, san Gregorio de Tours y el poeta Venancio Fortunato mencionan que su sepulcro atraía a numerosos peregrinos, lo que muestra la importancia que tuvo su culto en la Galia merovingia. Se le venera especialmente en la diócesis de Agen y en Le Mas-d'Agenais, y el Martirologio Romano lo recuerda el 9 de junio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.