
José Imbert fue un sacerdote jesuita francés que murió en 1794 en uno de los barcos prisión anclados frente a Rochefort. Nació en Marsella hacia 1720 y entró en la Compañía de Jesús en Aviñón en 1748. Ordenado sacerdote, se dedicó a la enseñanza en los colegios jesuitas de Chalon-sur-Saône, Besanzón y Grenoble, hasta que en 1762 la Compañía fue suprimida en Francia. Desde entonces ejerció el ministerio en Moulins.
Durante la Revolución, cuando los obispos fieles a Roma tuvieron que salir del país, el papa Pío VI lo nombró vicario apostólico para atender a los católicos de Moulins y su región. Ese cargo lo convirtió en objetivo de las autoridades revolucionarias. Fue arrestado y en 1793 se encontraba ya en la cárcel de Moulins.
Junto con decenas de eclesiásticos del departamento de Allier, fue conducido hacia la costa atlántica para ser deportado. En el camino compuso unos versos religiosos para cantar con la música de La Marsellesa. En Rochefort lo embarcaron en el navío Les Deux Associés, donde cientos de sacerdotes sufrían hacinamiento, hambre y epidemias. Allí destacó por su paciencia y por el ánimo que daba a sus compañeros. Murió el 9 de junio de 1794 y fue enterrado en la isla de Aix. Juan Pablo II lo beatificó el 1 de octubre de 1995 junto con otros sesenta y tres mártires de los pontones de Rochefort.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.