
Guillermo de Grimoard nació en 1310 en Grisac, en el Languedoc francés, en una familia noble. Ingresó en la Orden de San Benito, estudió derecho en Montpellier, Toulouse, París y Aviñón, y enseñó derecho canónico en varias universidades. Fue abad de San Germán de Auxerre y de San Víctor de Marsella, y prestó servicios diplomáticos a los papas que residían entonces en Aviñón. En 1362, encontrándose como legado en Nápoles, fue elegido papa sin ser cardenal y tomó el nombre de Urbano V.
Siguió vistiendo el hábito benedictino y llevando una vida austera. Promovió la reforma del clero, combatió la acumulación de cargos eclesiásticos y fue un gran protector de los estudios: favoreció universidades y colegios, entre ellos la fundación de las universidades de Cracovia y Viena, y sostuvo a numerosos estudiantes pobres. Su gran empeño fue devolver la sede papal a Roma, abandonada desde hacía más de medio siglo. En 1367 se instaló en la ciudad, restauró sus basílicas y recibió allí al emperador bizantino Juan V Paleólogo, que se unió personalmente a la Iglesia de Roma.
La inestabilidad política de Italia y las presiones de la corte francesa le llevaron a regresar a Aviñón en 1370, a pesar de las advertencias de santa Brígida de Suecia. Murió allí pocos meses después, el 19 de diciembre de 1370. Pío IX lo beatificó en 1870. Sus restos reposan en la abadía de San Víctor de Marsella.
Oración
Oremos
Dios todopoderoso y eterno, que quisiste que San Urbano V, Papa, presidiera a todo tu pueblo y lo iluminara con su ejemplo y sus palabras, por su intercesión protege à los pastores de la Iglesia y à sus rebaños y hazlos progresar por el camino de la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.