
Francisco Javier Hà Trọng Mậu fue un catequista vietnamita mártir en 1839, durante la persecución del emperador Minh Mạng contra los cristianos. Nació hacia 1794 y vivía en la comunidad cristiana de Kẻ Mốt, en el norte del actual Vietnam, entonces llamado Tonkín, donde colaboraba con el párroco, el sacerdote san Pedro Tự. Pertenecía a la Tercera Orden de Santo Domingo, ya que la evangelización de esa zona estaba a cargo de misioneros dominicos.
En el verano de 1838 las autoridades buscaron al párroco de Kẻ Mốt y detuvieron a varios fieles. Francisco Javier logró huir en un primer momento, pero fue denunciado y arrestado. Con otros cuatro laicos, el catequista Domingo Bùi Văn Úy, el sastre Tomás Nguyễn Văn Đệ y los campesinos Agustín Nguyễn Văn Mới y Esteban Nguyễn Văn Vinh, fue llevado ante el tribunal, que durante días les exigió pisotear una cruz como señal de renuncia a la fe. Ninguno aceptó. La condena inicial a destierro fue cambiada por la de muerte por orden del emperador, y en la cárcel siguieron animando a otros presos.
Los cinco fueron estrangulados el 19 de diciembre de 1839 cerca de Bắc Ninh. Fueron beatificados en 1900 y canonizados por Juan Pablo II el 19 de junio de 1988, dentro del grupo de 117 mártires de Vietnam que la Iglesia celebra conjuntamente el 24 de noviembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.