Trófimo es venerado como el primer obispo de Arlés, en la Provenza, al sur de la actual Francia. Según el historiador Gregorio de Tours, fue uno de los siete obispos enviados desde Roma a mediados del siglo III para evangelizar las ciudades de la Galia, en la misma época que san Dionisio de París o san Saturnino de Tolosa.
Con el tiempo, la Iglesia de Arlés quiso dar a su fundador un origen todavía más antiguo y lo identificó con el Trófimo de Éfeso que aparece en los Hechos de los Apóstoles como compañero de san Pablo. Esa identificación, que sirvió en la Antigüedad para reforzar el prestigio de la sede arlesiana, no la sostienen hoy los historiadores, que sitúan al obispo dos siglos después. De su vida concreta no se conservan detalles seguros.
Su memoria, sin embargo, quedó ligada para siempre a la ciudad. La antigua catedral de Arlés lleva su nombre, y su portada románica del siglo XII, con el Juicio Final esculpido, es una de las obras maestras del arte medieval europeo y forma parte del conjunto monumental declarado Patrimonio de la Humanidad.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.