
Tomás Becket nació en Londres hacia 1120, hijo de un comerciante de origen normando. Estudió en Londres y en París, y entró al servicio del arzobispo Teobaldo de Canterbury, que le confió misiones importantes y lo nombró archidiácono. En 1155 el rey Enrique II lo hizo canciller de Inglaterra. Tomás fue un colaborador eficaz y cercano al monarca, y llevó una vida de lujo propia de su cargo.
En 1162, a petición del rey, fue elegido arzobispo de Canterbury. Enrique esperaba contar con un aliado, pero Tomás cambió de vida, renunció a la cancillería y defendió la libertad de la Iglesia frente a las pretensiones del poder real, especialmente cuando el rey quiso someter a los clérigos a los tribunales civiles mediante las Constituciones de Clarendon de 1164. El conflicto lo llevó a un exilio de seis años en Francia.
Tras una reconciliación precaria volvió a Canterbury a finales de 1170. El 29 de diciembre de ese año, cuatro caballeros del rey lo asesinaron en su propia catedral. Su muerte conmovió a toda Europa: fue canonizado en 1173 por el papa Alejandro III, y el propio Enrique II hizo penitencia pública ante su tumba. Canterbury se convirtió en uno de los grandes destinos de peregrinación de la Edad Media, hasta que Enrique VIII mandó destruir el santuario en 1538. Su memoria se celebra el 29 de diciembre.
Oración
Oremos
Señor, tu que concediste a tu santo obispo y mártir Tomás Becket una gran fortaleza de ánimo para que sacrificara su vida por defender la justicia y la libertad de la Iglesia, concédenos, por su intercesión, estar dispuesto à entregar nuestra vida por Cristo en éste mundo, para que podamos volver a encontrarla para siempre en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.