
Tadeo Liu Ruiting fue un sacerdote católico chino de la provincia de Sichuan, en el suroeste de China, nacido a finales del siglo XVIII. A comienzos del siglo XIX el cristianismo estaba prohibido en el Imperio chino, y las comunidades católicas, dispersas por aldeas y zonas rurales, vivían en la clandestinidad, atendidas por unos pocos misioneros extranjeros y por un pequeño clero chino.
El padre Liu recorría el distrito que tenía asignado para visitar a los fieles, celebrar los sacramentos y enseñar la fe. En 1821 fue arrestado, el día de Pentecostés. Tras sufrir malos tratos, como permanecer encadenado al sol, pasó meses en prisión. Fue trasladado a Chengdu, la capital provincial, y condenado a muerte, pero se le devolvió a su región de origen, Quxian, mientras se esperaba la confirmación de la sentencia por el emperador.
Pasó así casi dos años más en la cárcel, sin renunciar a su fe. Finalmente fue estrangulado el 30 de noviembre de 1823. Fue beatificado en 1900 y canonizado por Juan Pablo II el 1 de octubre de 2000, junto con otros ciento diecinueve mártires de China. Es recordado como uno de los sacerdotes chinos que sostuvieron a la Iglesia de Sichuan en tiempos de persecución.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.