Santo

San Sola de Ellwangen

Se celebra el 4 de diciembre

Sola fue un monje anglosajón del siglo VIII que llegó al continente como colaborador de san Bonifacio, el gran evangelizador de Germania. Bonifacio lo ordenó sacerdote, y Sola trabajó con él en la misión entre los pueblos germánicos, en un tiempo en que se estaban fundando las primeras diócesis y monasterios de la región.

Sintiéndose llamado a la vida solitaria, se retiró primero cerca de la abadía de Fulda y después a orillas del río Altmühl, en la actual Baviera, cerca de Eichstätt, donde vivió en una pequeña celda dedicado a la oración y la penitencia. Tras la muerte de Bonifacio, los hermanos san Wilibaldo, obispo de Eichstätt, y san Winebaldo le animaron a convertir su retiro en un centro religioso para la región. Gracias a donaciones de tierras, alrededor de su ermita surgió una pequeña comunidad que se convertiría en el monasterio de Solnhofen, dependiente de Fulda.

Sola murió el 3 de diciembre del año 794. Sobre su tumba se levantó una iglesia, y su nombre ha quedado unido a la localidad de Solnhofen, al oeste de Eichstätt, conocida hoy también por sus famosas canteras de piedra caliza. Una biografía escrita unos cuarenta años después de su muerte da testimonio de la veneración que se le tributó desde muy pronto. Es recordado en la diócesis de Eichstätt y por la tradición benedictina.

Biografía: redacción de Misa de Hoy.

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