San Simpliciano, abad. Uno de los varones más sabios del s. IV en Italia, discípulo del retórico Victorino.
Padre espiritual de San Ambrosio, y a quien amaba verdaderamente como a tal, dice de él San Agustín: "Padre espiritual de mi propia alma", escribe en otra parte el mismo San Agustín, "porque él fue quien me enseñó a Cristo".
Aunque de mucha más edad que San Ambrosio, le sucedió en la silla de Milán, que gobernó cuatro años, muriendo en 400. San Ambrosio y San Agustín le dirigieron muchas epístolas. San Simpliciano, a su vez, contribuyó con las suyas a la conversión del doctor de Hipona.
Fuente de la biografía: Evangelizo.org.