
San Rosendo nació en 907 en Galicia, en una de las familias nobles más poderosas del reino de León. Muy joven, hacia el año 925, fue nombrado obispo de Mondoñedo, sede que heredaba la tradición del antiguo obispado de Dumio, fundado en el siglo VI por san Martín. Durante su episcopado impulsó con fuerza la vida monástica en Galicia.
En el año 936, con el apoyo de su familia, fundó el monasterio de San Salvador de Celanova, en la actual provincia de Orense, que se convirtió en uno de los centros religiosos y culturales más importantes del noroeste peninsular. Además de su labor eclesiástica, en tiempos difíciles asumió responsabilidades de gobierno en Galicia por encargo de los reyes de León, y organizó la defensa del territorio frente a las incursiones de los normandos, que atacaban las costas gallegas, y frente a las amenazas musulmanas.
En sus últimos años renunció a sus responsabilidades episcopales y se retiró a Celanova, donde vivió como monje y fue abad de la comunidad. Murió allí el 1 de marzo de 977. Su fama de santidad se mantuvo viva en el monasterio, y fue canonizado a finales del siglo XII, en tiempos del papa Celestino III. Es uno de los santos más queridos de Galicia, y se le venera especialmente en Celanova, donde se conserva su sepulcro.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.