San León es venerado como el evangelizador y patrono de Bayona, en el País Vasco francés. Según la tradición, nació hacia el año 850 en Carentan, en Normandía. Fue sacerdote, y posiblemente obispo sin sede fija, encargado de predicar en territorios donde la fe cristiana estaba poco arraigada.
La tradición cuenta que, después de una peregrinación a Roma, fue enviado por el papa a predicar en el suroeste de la Galia y que llegó a Bayona hacia el año 900, acompañado de sus hermanos Gervasio y Eleuterio. Predicó en la ciudad y en la región del Labort, habitada por población vasca que en parte conservaba antiguas creencias, en una época marcada además por las incursiones de los normandos, que saqueaban las costas y los ríos de la zona.
Según los relatos, murió decapitado por unos piratas o bandidos hostiles a su predicación, quizá junto con su hermano Gervasio, un 1 de marzo de un año incierto, en torno al 900. Muchos detalles de su historia proceden de tradiciones tardías y no pueden comprobarse, pero su culto es antiguo en la región. Sus reliquias se conservan en la catedral de Bayona, y es patrono de la ciudad y de la diócesis, que celebra su fiesta el 1 de marzo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.