
Francesco Forgione nació el 25 de mayo de 1887 en Pietrelcina, en el sur de Italia, en una familia campesina muy religiosa. En 1903 ingresó en los Frailes Menores Capuchinos, donde tomó el nombre de Pío, y fue ordenado sacerdote en 1910. Su salud frágil le obligó a pasar largas temporadas en su pueblo, hasta que en 1916 fue destinado al convento de San Giovanni Rotondo, en la región de Apulia, donde vivió el resto de su vida.
En septiembre de 1918 aparecieron en sus manos, pies y costado unas heridas semejantes a las de Cristo crucificado, que llevó durante cincuenta años. El hecho atrajo a multitudes y también suscitó dudas: durante algunos periodos la Santa Sede limitó su ministerio público, restricciones que él aceptó con obediencia. Pasaba muchas horas confesando y celebraba la misa con gran recogimiento. Impulsó los Grupos de Oración, hoy extendidos por todo el mundo, y promovió la construcción de un gran hospital, la Casa Alivio del Sufrimiento, inaugurada en 1956.
Murió en San Giovanni Rotondo el 23 de septiembre de 1968. Juan Pablo II, que lo había visitado siendo joven sacerdote, lo beatificó en 1999 y lo canonizó en 2002. Su cuerpo se venera en San Giovanni Rotondo, uno de los santuarios más visitados de Italia. Su memoria se celebra el 23 de septiembre.
Oración
I.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: «En verdad les digo, pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá».
He aquí que, confiando en tus santas palabras, yo llamo, busco, y pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, espero y confío en Ti.
II.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: «En verdad les digo, pasarán los cielos y la tierra pero mis palabras jamás pasarán»
He ahí que yo, confiando en lo infalible de tus santas palabras pido la gracia……
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, espero y confío Ti.
III.- ¡Oh Jesús mío!, que dijiste: «En verdad les digo, todo lo que pidáis a mi Padre en mi Nombre, se les concederá».
He ahí que yo, al Padre Eterno y en tu nombre pido la gracia…….
Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.
Sagrado Corazón de Jesús, espero y confío Ti.
¡Oh Sagrado Corazón de Jesús, el cual es imposible no sentir compasión por los infelices, ten piedad de nosotros, pobres pecadores, y concédenos las gracias que pedimos en nombre del Inmaculado Corazón de María, nuestra tierna Madre, San José, padre adoptivo del Sagrado Corazón de Jesús, ruega por nosotros. Amén.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.