Beata Bernardina Jablonska
Beata

Beata Bernardina Jablonska

Se celebra el 23 de septiembre

María Bernardina Jabłońska nació en 1878 en Lipniki, en la región polaca de Podlaquia, entonces bajo dominio ruso. Siendo joven conoció a fray Alberto Chmielowski, antiguo pintor y combatiente que había dejado el arte para servir a los mendigos de Cracovia, y en 1896 se unió a la obra que él estaba levantando. Con él dio forma a la rama femenina de su fundación, la Congregación de las Hermanas de la Tercera Orden de San Francisco Siervas de los Pobres, conocidas como albertinas.

Fray Alberto la nombró superiora de las hermanas y, tras la muerte del fundador en 1916, Bernardina siguió al frente de la congregación hasta el final de su vida. Bajo su guía las albertinas abrieron casas de acogida para personas sin hogar, enfermos incurables, ancianos y huérfanos, sobre todo en los años difíciles de la Primera Guerra Mundial y de la posguerra. Pasó también temporadas de oración y soledad en la ermita de Kalatówki, en los montes Tatra, cerca de Zakopane, donde fray Alberto había establecido un lugar de retiro para sus comunidades. Su lema era «dar, siempre dar».

Murió en Cracovia el 23 de septiembre de 1940, en los primeros meses de la ocupación alemana de Polonia. Juan Pablo II, que también había sido gran admirador de fray Alberto, la beatificó en Zakopane el 6 de junio de 1997, durante uno de sus viajes a Polonia. Las albertinas continúan hoy su trabajo con los más pobres en Polonia y en otros países.

Biografía: redacción de Misa de Hoy.

Comparte la vida de este santo: Telegram Facebook