
Oliverio Plunkett nació en la década de 1620 en Loughcrew, en el condado de Meath, en Irlanda, en una familia noble católica. En 1647 viajó a Roma para estudiar en el Colegio Irlandés y fue ordenado sacerdote en 1654. Como la situación en Irlanda, bajo el gobierno de Cromwell, hacía imposible su regreso, permaneció en Roma como profesor de teología.
En 1669 fue nombrado arzobispo de Armagh y primado de Irlanda, y volvió a su patria en un momento de relativa tolerancia. Desplegó una intensa actividad: visitó su diócesis, confirmó a miles de fieles, celebró sínodos, fundó escuelas en Drogheda con los jesuitas y se esforzó por mejorar la disciplina y la formación del clero. Cuando se endurecieron las leyes contra los católicos tuvo que vivir escondido. En 1678 estalló en Inglaterra la falsa conspiración papista, inventada por Titus Oates, que desencadenó una oleada de acusaciones contra los católicos. Plunkett fue detenido en 1679 y acusado de preparar una invasión francesa de Irlanda.
Al no encontrar en Irlanda testigos que sostuvieran la acusación, fue trasladado a Londres y condenado por alta traición con testimonios falsos. Fue ahorcado, arrastrado y descuartizado en Tyburn el 1 de julio de 1681, después de perdonar públicamente a sus enemigos. Fue el último mártir católico ejecutado en Tyburn. Beatificado en 1920, Pablo VI lo canonizó en 1975. Su cabeza se venera en la iglesia de San Pedro de Drogheda.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.