
Tomás Maxfield, también llamado Macclesfield, nació hacia 1590 en The Mere, en el condado inglés de Stafford, en una familia católica que sufrió la persecución: su padre había sido condenado a muerte por dar refugio a sacerdotes. Tomás estudió en el colegio inglés de Douai, en Flandes, donde se formaban los sacerdotes destinados a la misión clandestina en Inglaterra, y allí fue ordenado.
Regresó a Inglaterra en 1615, en tiempos del rey Jacobo I, cuando las leyes castigaban con la muerte a todo sacerdote católico ordenado en el extranjero que entrara en el país. A los pocos meses fue arrestado en Londres y encarcelado. Tras un intento fallido de fuga fue sometido a un trato muy duro en un calabozo subterráneo. Juzgado por su condición de sacerdote, fue condenado a muerte.
Fue ejecutado en Tyburn el 1 de julio de 1616. Los católicos de Londres adornaron la horca con flores y ramas, y muchos acudieron a acompañarlo, de modo que la multitud pidió que se le dejara morir en la horca antes del descuartizamiento. El embajador español, el conde de Gondomar, consiguió recuperar parte de sus restos, algunos de los cuales se conservan todavía en Gondomar, en Galicia, y en la abadía benedictina de Downside, en Inglaterra. Pío XI lo beatificó en 1929 junto con otros mártires ingleses.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.