
San Mercurio es uno de los llamados santos guerreros, muy venerados en las Iglesias de Oriente, especialmente en Grecia, en Rusia y entre los cristianos coptos de Egipto. Se le considera un mártir histórico, muerto en Cesarea de Capadocia, en la actual Turquía, probablemente a mediados del siglo III, aunque las actas que narran su vida son relatos tardíos de carácter legendario.
Según esas actas, era hijo de un oficial de origen escita y siguió la carrera militar, en la que alcanzó un alto grado. Durante una guerra contra los bárbaros, en tiempos del emperador Decio, se le apareció un ángel que le aseguró la victoria, y así sucedió. Más tarde, al negarse a sacrificar a los dioses, se declaró cristiano. Fue sometido a tormentos y finalmente decapitado en Cesarea.
Una leyenda oriental posterior cuenta que, más de un siglo después, san Basilio Magno pidió su ayuda contra el emperador Juliano el Apóstata, que perseguía a los cristianos, y que este murió en combate herido por una lanza que la tradición atribuyó a Mercurio. Por eso se le representa a caballo, armado y a veces atravesando a un enemigo. Es muy venerado en la Iglesia copta, que le dedica importantes iglesias en El Cairo, y su fiesta se celebra en Occidente el 25 de noviembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.