
Beatriz de Ornacieux fue una monja cartuja francesa de la segunda mitad del siglo XIII. Nació en el castillo de Ornacieux, en el Delfinado, en el sureste de Francia, en una familia noble. Muy joven, hacia los trece años, ingresó en la cartuja femenina de Parménie, en la actual región de Isère, donde abrazó la vida de silencio, soledad y oración propia de la orden fundada por san Bruno.
Lo que se sabe de ella procede sobre todo de una breve vida escrita por Margarita de Oingt, priora cartuja y una de las primeras escritoras en lengua francoprovenzal, que la conoció de cerca. Según ese testimonio, Beatriz destacó por su humildad, su obediencia y su caridad con las demás monjas, pero sobre todo por una devoción ardiente a la Pasión de Cristo, que la llevó a duras penitencias. Pasó también por largas pruebas interiores, tentaciones y oscuridades, que vivió con confianza en la misericordia de Dios y con una profunda piedad eucarística.
Hacia el año 1300 fue enviada como priora a fundar la cartuja de Eymeux, en la región de Valence, donde la comunidad vivió en gran pobreza. Allí murió, probablemente el 25 de noviembre de 1303, aunque algunas fuentes dan una fecha algo posterior. Sus restos fueron trasladados más tarde a Parménie, donde su tumba fue lugar de devoción. Su culto fue confirmado por el papa Pío IX en 1869, y la Orden Cartuja la venera como una de sus figuras más queridas.
Oración
Por la imitación de la Pasión de Cristo hiciste, Señor, a la beata Beatriz, virgen, una víctima de tu amor; concédenos por su intercesión y ejemplo, compartir aquí en la tierra los padecimientos de tu Hijo y participar un día de tu gloria en Cielo. (oración de la liturgia de la beata, en el propio cartujano)
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.