
Margarito Flores García nació el 22 de febrero de 1899 en Taxco, en el estado mexicano de Guerrero, en una familia humilde. A los quince años ingresó en el seminario de Chilapa, a pesar de las dificultades económicas de sus padres; para sostenerse durante los estudios trabajaba como peluquero de sus compañeros. Fue ordenado sacerdote en 1924 y trabajó como vicario y profesor en el seminario.
Por entonces comenzaba en México la aplicación estricta de las leyes contra el culto católico impulsada por el presidente Plutarco Elías Calles, que desembocó en 1926 en la suspensión del culto público y en la guerra cristera. Muchos sacerdotes tuvieron que esconderse y ejercer el ministerio en la clandestinidad. El padre Margarito fue detenido en la Ciudad de México y estuvo encarcelado, pero logró la libertad. Lejos de ponerse a salvo, pidió regresar a su diócesis y fue enviado como párroco a Atenango del Río, en Guerrero. En el camino fue reconocido y detenido de nuevo.
El 12 de noviembre de 1927 fue fusilado en Tulimán, Guerrero, por el solo hecho de ser sacerdote. Juan Pablo II lo beatificó en 1992 y lo canonizó el 21 de mayo de 2000, dentro del grupo de veinticinco mártires mexicanos encabezado por san Cristóbal Magallanes. Su memoria común se celebra el 21 de mayo, y es especialmente venerado en Taxco.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.