Majencio, en francés Maixent, fue un abad de la región de Poitou, en el oeste de la actual Francia, que vivió entre los siglos V y VI. Nació hacia el año 447 en Agde, en la costa mediterránea, y recibió en el bautismo el nombre de Adyútor. Fue educado desde niño por un abad llamado Severo y llevó desde joven una vida religiosa ejemplar, aunque las alabanzas que recibía le resultaban una carga.
Para huir de la fama que empezaba a rodearlo, abandonó su tierra y, tras un tiempo errante, llegó a Poitou, donde ingresó en una comunidad monástica dirigida por el abad Agapito, en un valle del río Sèvre. Allí cambió su nombre por el de Majencio para borrar su pasado. Su austeridad, su oración constante y su caridad lo hicieron muy estimado, y hacia el año 500 sus hermanos lo eligieron abad.
Según la tradición, en tiempos de las guerras entre francos y visigodos protegió a la población de su comarca, y el rey Clodoveo respetó el monasterio y le concedió tierras. En sus últimos años se retiró a una celda cercana para vivir en soledad, y murió hacia el año 515. En torno a su monasterio creció la localidad que lleva su nombre, Saint-Maixent-l'École, donde se conserva su memoria y donde se celebra su fiesta el 26 de junio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.