
Giacinto Bonaventura Longhin nació el 23 de noviembre de 1863 en Fiumicello di Campodarsego, cerca de Padua, en una familia campesina pobre. A los dieciséis años ingresó en los capuchinos con el nombre de Andrés y fue ordenado sacerdote en 1886. Durante casi dos décadas fue formador de los jóvenes religiosos, y en 1902 fue elegido superior provincial de los capuchinos de Venecia, donde trabajó en estrecha relación con el patriarca Giuseppe Sarto, el futuro san Pío X.
Ya papa, Pío X lo nombró en 1904 obispo de Treviso, diócesis que gobernó durante más de treinta años. Visitó una por una sus parroquias, reformó el seminario, cuidó la formación del clero y aplicó las reformas pastorales de su tiempo. Durante la Primera Guerra Mundial, cuando Treviso quedó en la línea del frente y fue bombardeada, se quedó en la ciudad aunque las autoridades civiles la abandonaron, y pidió a sus sacerdotes que no dejaran a su gente. Atendió a soldados, prófugos y prisioneros. En la posguerra defendió los derechos de campesinos y obreros, y luego se opuso con firmeza a la violencia fascista contra las organizaciones católicas. Pío XI le confió además misiones de pacificación en las diócesis de Padua y Udine.
En sus últimos años una enfermedad le fue apagando las facultades mentales. Murió en Treviso el 26 de junio de 1936. Juan Pablo II lo beatificó el 20 de octubre de 2002.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.