
Juan Bautista Wu Wenyin fue un laico católico chino, casado y padre de familia, que vivía en la localidad de Yongnian, en la provincia de Hebei. En su comunidad cristiana ejercía como catequista y se ocupaba de administrar los modestos bienes de la parroquia, tarea de confianza en unas comunidades rurales que a menudo pasaban largo tiempo sin sacerdote.
En 1900 estalló en el norte de China el levantamiento de los bóxers, el movimiento Yihetuan, hostil a la presencia extranjera y a los cristianos chinos, a quienes se veía como aliados de las potencias occidentales. Miles de católicos y protestantes fueron asesinados ese año. En medio de los disturbios, Juan Wu fue detenido y llevado ante las autoridades. Aunque no se le pudo atribuir responsabilidad en los desórdenes, se le exigió que renunciara a su fe; al negarse, fue condenado y decapitado.
Es uno de los ciento veinte mártires de China, sacerdotes, religiosos y laicos muertos entre los siglos XVII y XX, que san Juan Pablo II canonizó en Roma el 1 de octubre de 2000. La memoria conjunta de estos mártires se celebra el 9 de julio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.