
Juan de Matera nació hacia 1070 en Matera, en la región italiana de Basilicata, que entonces formaba parte del sur normando de Italia. Desde muy joven quiso llevar vida de ermitaño y pasó por varios monasterios y lugares solitarios del sur de Italia y de Sicilia. Según su biografía antigua, en Ginosa restauró una iglesia dedicada a san Pedro y sufrió acusaciones injustas y prisión, de la que salió de forma que sus contemporáneos consideraron prodigiosa.
Durante un tiempo vivió cerca de san Guillermo de Vercelli, el fundador de Montevergine, y luego se dedicó a la predicación en Bari y otras ciudades de Apulia, donde atrajo a muchos oyentes. Acusado de herejía por sus adversarios, fue absuelto. Hacia 1129 se estableció en Pulsano, en el promontorio del Gargano, muy cerca del santuario de San Miguel en Monte Sant'Angelo, y allí fundó un monasterio que siguió la Regla de san Benito con gran austeridad. A partir de él se formó la congregación de Pulsano, que llegó a tener varias casas en Italia y que desapareció siglos después.
Murió el 20 de junio de 1139 en el monasterio de San Jacobo de Foggia, durante uno de sus viajes de predicación, y fue sepultado en Pulsano. Es recordado por su vida penitente, por su palabra eficaz entre el pueblo y como reformador de la vida monástica en Apulia; su memoria se celebra especialmente en Matera y en el Gargano.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.