Carcelero convertido y bautizado por San Lorenzo. Hipólito dió sepultura al santo diácono, pero fue apresado por los paganos.
Con él encarcelaron también a una matrona llamada Concordia, a quien dieron los más crueles suplicios en presencia del mártir.
Este fue arrastrado por toda Roma, atado a la cola de un caballo, hasta que quedó su cuerpo enteramente destrozado, 278.
Fuente de la biografía: Evangelizo.org.