
William Freeman nació hacia 1558 en Manthorpe, en el condado de York (Inglaterra). Sus padres se mantenían fieles al catolicismo pese a las leyes que obligaban a asistir al culto anglicano, pero él, durante un tiempo, se adaptó exteriormente a la religión oficial. Estudió en el Magdalen College de Oxford y se graduó en 1581. Viviendo en Londres presenció en 1586 la ejecución del sacerdote Edward Stransham, y aquel testimonio le movió a cambiar de vida.
Se trasladó al continente, se formó en el colegio inglés de Reims y fue ordenado sacerdote en 1587. Regresó a Inglaterra en 1589 y durante unos seis años ejerció su ministerio en secreto en la región de Warwickshire y Worcestershire, en una época en que ser sacerdote católico en el país se castigaba como alta traición. Para ocultarse vivía como preceptor en casa de una familia de Stratford-upon-Avon.
En enero de 1595 fue descubierto y detenido. Pasó varios meses en prisión, y aunque al principio no reconoció su condición de sacerdote, rechazó las oportunidades de huir que le ofrecieron. Finalmente fue condenado por ser sacerdote y ejecutado en Warwick el 13 de agosto de 1595; según los relatos, al pie del patíbulo cantó el Te Deum. Fue beatificado por Pío XI el 15 de diciembre de 1929, dentro del grupo de 136 mártires de Inglaterra y Gales de los siglos XVI y XVII.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.