
Gedeón es uno de los jueces de Israel cuya historia narra el libro de los Jueces, en sus capítulos 6 a 8. Los jueces fueron líderes carismáticos que, en el periodo comprendido aproximadamente entre el asentamiento de las tribus en Canaán y la institución de la monarquía, hacia los siglos XII y XI antes de Cristo, surgían para liberar al pueblo en momentos de opresión. Gedeón pertenecía a la tribu de Manasés y a una familia modesta del clan de Abiezer.
Según el relato bíblico, Israel sufría las incursiones de los madianitas, pueblos nómadas que cada año arrasaban las cosechas. Un ángel del Señor se apareció a Gedeón mientras trillaba trigo a escondidas y lo llamó a salvar a su pueblo. Su primera misión fue derribar el altar del dios Baal que había en el pueblo de su padre y levantar en su lugar un altar al Señor, por lo que recibió el sobrenombre de Yerubaal. Antes de la batalla pidió una señal: que el rocío cayera solo sobre un vellón de lana y no sobre el suelo, y después al revés, y así ocurrió.
Dios le ordenó reducir su ejército a solo trescientos hombres, para que la victoria no se atribuyera a la fuerza humana. Con trompetas, cántaros y antorchas sorprendieron de noche el campamento enemigo, que huyó en desbandada. Después rechazó el título de rey, afirmando que solo el Señor debía reinar sobre Israel. La Carta a los Hebreos lo menciona entre los testigos de la fe (Hebreos 11,32). Su memoria se celebra el 26 de septiembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.