
Crescencia Valls Espí nació en Ontinyent, en la provincia de Valencia, el 9 de junio de 1863. Fue una seglar soltera, dedicada a las labores de su casa, que participaba activamente en la vida de su parroquia y en la Acción Católica de su localidad, entregada a la piedad y a obras de caridad.
Al comenzar la Guerra Civil española, en el verano de 1936, la región valenciana vivió una violenta persecución religiosa: se quemaron iglesias y fueron asesinados numerosos sacerdotes, religiosos y laicos conocidos por su fe. Crescencia, que tenía entonces setenta y tres años, fue detenida en su casa por milicianos en septiembre de 1936, junto con sus hermanas, por ser conocidas como católicas practicantes. Fueron llevadas al término municipal de Canals, cerca de Xàtiva, donde las mataron.
Fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001 en Roma, dentro del numeroso grupo de 233 mártires de la diócesis de Valencia y de otras diócesis encabezado por el sacerdote José Aparicio Sanz. Ese grupo incluía a sacerdotes, religiosos y muchos laicos, entre ellos un número notable de mujeres. Su memoria se recuerda especialmente en Ontinyent.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.