Procede del adjetivo latino "gabinus", gentilicio que designaba a los habitantes de Gabio, antigua ciudad del Lacio (Italia), cercana a Roma. Según la mitología, en Gabio habrían sido criados Rómulo y Remo, recogidos por el pastor Fáustulo y su mujer Aca Larentia.
Toda la vida y entorno de san Gabino están envueltos en la leyenda. Gabino era padre de santa Susana, mártir. Susana era muy bella. Tanto, que el emperador Diocleciano quiso darla en matrimonio a Maximiano, su César.
Susana rehusó. Ante la extrañeza de Diocleciano, alegó como causa su condición de cristiana. Fue encarcelada, bajo la custodia de dos soldados. Los convirtió al cristianismo. Los tres fueron decapitados.
Gabino, su padre, era sacerdote, hermano del Papa san Cayo (283-296). Ayudaba a este Papa en las funciones pastorales. Gabino estaba emparentado con el emperador Diocleciano. Acusado de ser cristiano, fue aprehendido e invitado a sacrificar a los dioses.
Ante su rotunda negativa, de nada le valió su parentesco. Fue decapitado en el año 296. Según la tradición, sus restos se veneran en la iglesia de la Santísima Trinidad de Lyón (Francia). Su fiesta se celebra el 19 de febrero.
Oración
Oremos
Dios de poder y misericordia, que diste tu fuerza al mártir San Gabino para que pudiera resistir el dolor de su martirio, concédenos que quienes celebramos hoy el día de su victoria, con tu protección, vivamos libres de las acechanzas del enemigo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Nuestra Señora de la Buena Noticia, Lempdes, Francia (1500
Fuente de la biografía: Evangelizo.org.