San Esteban fue obispo de Lyon, en la Galia, a finales del siglo V y comienzos del VI. Su nombre figura desde antiguo en el Martirologio Jeronimiano y en los martirologios históricos en esta misma fecha, el 13 de febrero, lo que muestra que su memoria se conservó en Lyon desde muy pronto.
Vivió en un periodo de grandes cambios: el Imperio romano de Occidente había desaparecido y Lyon formaba parte del reino de los burgundios, un pueblo germánico cuyos reyes seguían en buena parte el arrianismo, mientras la mayoría de la población galorromana era católica. En ese contexto, los obispos tuvieron un papel decisivo como guías de sus ciudades. Se sabe que Esteban participó en la vida eclesial de su tiempo y que se le recordaba por su caridad y su buen gobierno; algunas fuentes tardías lo presentan como mártir o confesor, pero sin fundamento conocido.
De su vida no se conservan más detalles seguros. La Iglesia de Lyon lo cuenta entre sus obispos santos.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.