
Clemente Ignacio Delgado Cebrián nació en 1762 en Villafeliche (Zaragoza, España). Ingresó en la Orden de Predicadores en el convento dominico de Calatayud y, tras su ordenación sacerdotal, se ofreció para las misiones de Extremo Oriente. Pasó por Manila y llegó al Tonkín, en el norte del actual Vietnam, donde los dominicos españoles mantenían una misión desde hacía más de un siglo.
Allí trabajó durante cerca de cincuenta años. Fue vicario provincial de la misión y en 1794 fue consagrado obispo, como vicario apostólico del Tonkín oriental. Organizó la comunidad cristiana, formó clero local y catequistas, y supo gobernar con paciencia en circunstancias muy difíciles, en las que alternaban periodos de relativa tolerancia y de persecución abierta. Bajo el emperador Minh Mạng, que prohibió el cristianismo y ordenó perseguir a los misioneros, tuvo que vivir escondido durante años, ya anciano y enfermo, para seguir sosteniendo a sus fieles.
En 1838 fue descubierto y detenido. Encerrado en una jaula y sometido a malos tratos, murió de hambre y agotamiento en la prisión de Nam Định el 12 de julio de 1838, el día en que estaba prevista su ejecución; según los relatos, la sentencia de decapitación se cumplió igualmente sobre su cuerpo sin vida. Fue canonizado por Juan Pablo II el 19 de junio de 1988 entre los 117 mártires de Vietnam. Se le recuerda especialmente en Aragón y en la familia dominicana.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.