
San Carlos Borromeo nació en 1538 en el castillo de Arona, junto al lago Mayor, en una familia noble de Lombardía. Estudió derecho en Pavía y, cuando su tío fue elegido papa con el nombre de Pío IV, fue llamado a Roma y nombrado cardenal con solo veintidós años, además de administrador de la archidiócesis de Milán. Desde Roma tuvo un papel decisivo en la última etapa del Concilio de Trento y en la preparación del Catecismo Romano.
Tras la muerte de su hermano mayor cambió radicalmente de vida, se ordenó sacerdote y obispo, y en 1566 se estableció en Milán, algo poco habitual entonces entre los obispos de grandes sedes. Durante casi veinte años aplicó con energía las reformas de Trento: fundó seminarios para la formación del clero, visitó todas las parroquias de su enorme diócesis, celebró sínodos y concilios provinciales, promovió la catequesis e impulsó la vida religiosa. Su firmeza le ganó enemigos, y en 1569 sobrevivió a un atentado. Durante la peste de 1576 permaneció en la ciudad atendiendo personalmente a los enfermos y organizando la ayuda a la población.
Murió en Milán el 3 de noviembre de 1584, con cuarenta y seis años. Fue canonizado por Pablo V en 1610. Es patrono de los seminaristas y de los catequistas, y sus restos se veneran en la cripta de la catedral de Milán.
Oración
Oremos
Conserva en tu pueblo, Señor, el espíritu que animara a San Carlos Borromeo, obispo, para que tu Iglesia se renueve siempre, y, cada vez más transformada en Cristo, presente ante los hombres una imagen auténtica de su Señor, Jesucristo, tu Hijo. Que vive y reina contigo.
Biografía: redacción de Misa de Hoy. Oración: Evangelizo.org.