
Elena Enselmini nació hacia 1208 en Padua, en una familia noble de la ciudad. Siendo todavía una niña, hacia 1220, ingresó en el monasterio de Santa María de la Arcella, una de las primeras comunidades de las Damas Pobres, las seguidoras de santa Clara, fundadas en el norte de Italia. La tradición franciscana cuenta que fue el propio san Francisco de Asís quien la recibió en la vida religiosa durante su paso por la ciudad.
Vivió en el claustro con gran austeridad y espíritu de oración. Hacia 1230 cayó gravemente enferma y durante los últimos meses de su vida sufrió dolores continuos, perdió la vista y el habla, y soportó la enfermedad con una paciencia que impresionó a sus hermanas. En ese tiempo tuvo como guía espiritual a san Antonio de Padua, que residía en la ciudad y visitaba con frecuencia el monasterio de la Arcella. Según la tradición, se comunicaba por señas y le fueron concedidas experiencias místicas que ella misma daba a entender a sus hermanas.
Murió el 4 de noviembre de 1231, pocos meses después que san Antonio. Su cuerpo se conserva en el santuario de la Arcella, en Padua, muy cerca del lugar donde murió el santo franciscano. Su culto, vivo desde la Edad Media, fue confirmado por la Santa Sede en 1695. Es una de las figuras más antiguas de la familia clarisa en Italia.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.