Bernardo, María y Gracia son tres hermanos mártires venerados en Alzira, en la provincia de Valencia, de los que la historia conserva sobre todo una tradición local de época medieval. Según esa tradición, eran hijos de una familia musulmana del reino de Valencia en el siglo XII, y sus nombres originales eran Ahmed, Zaida y Zoraida.
El relato cuenta que Ahmed, enviado como embajador a Cataluña, llegó al monasterio cisterciense de Poblet, donde se convirtió al cristianismo, recibió el bautismo con el nombre de Bernardo y se hizo monje. Más tarde volvió a su tierra para anunciar la fe a su familia y sus dos hermanas se bautizaron con los nombres de María y Gracia. Su hermano mayor, que había quedado al frente de la familia, no aceptó la conversión; según la tradición, los hizo perseguir y los tres murieron mártires hacia el año 1180.
No hay documentos contemporáneos que permitan comprobar los detalles, pero el culto a los tres hermanos es antiguo y muy arraigado. Son patronos de Alzira, donde sus reliquias se veneran y sus fiestas patronales reúnen cada año a la ciudad. También los recuerda la orden cisterciense, especialmente en Poblet. Su memoria se celebra el 23 de julio.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.