
Basilio Hopko nació el 21 de abril de 1904 en Hrabské, en el este de Eslovaquia, en una familia campesina pobre de rito bizantino. Su padre murió cuando él era muy pequeño y su madre emigró a Estados Unidos para trabajar, de modo que fue criado por su abuelo y por un tío sacerdote greco-católico. Estudió en el seminario de Prešov y fue ordenado sacerdote en 1929.
Trabajó con jóvenes, obreros y desempleados, fue el primer párroco greco-católico de Praga y luego director espiritual del seminario y profesor de teología en Prešov, además de escritor y editor de publicaciones religiosas. En 1947 fue ordenado obispo auxiliar de la eparquía de Prešov. Con la llegada del régimen comunista a Checoslovaquia, la Iglesia greco-católica fue declarada ilegal en 1950 y sus fieles forzados a pasar a la Iglesia ortodoxa. Monseñor Hopko fue arrestado ese mismo año, sometido a largos interrogatorios y condenado a quince años de prisión.
Pasó trece años en distintas cárceles, entre ellas Leopoldov, Mírov y Valdice, donde su salud quedó destrozada. Liberado en 1964, fue obligado a vivir lejos de su tierra, bajo vigilancia. En 1968, cuando la Iglesia greco-católica fue rehabilitada, volvió a Prešov como obispo auxiliar. Murió allí el 23 de julio de 1976 a consecuencia de los sufrimientos padecidos. Juan Pablo II lo beatificó como mártir en Bratislava el 14 de septiembre de 2003.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.