Baldo, llamado en las fuentes latinas Baudino, fue obispo de Tours a mediados del siglo VI, en tiempos de los reyes merovingios. Casi todo lo que se sabe de él procede de la Historia de los francos de san Gregorio de Tours, que ocupó la misma sede pocos años después y lo menciona en su lista de obispos. Según este testimonio, Baldo procedía del entorno del rey Clotario I, en cuya casa había desempeñado el cargo de referendario, una especie de secretario encargado de los documentos reales. Gregorio menciona también que tenía hijos, algo no excepcional en una época en que hombres casados o viudos eran elegidos obispos.
Sucedió al obispo Injurioso hacia el año 546 y gobernó la diócesis unos cinco años y diez meses. Gregorio destaca de él sobre todo su generosidad: distribuyó entre los pobres abundantes limosnas, incluido el oro que su predecesor había acumulado. También organizó la llamada mesa de los canónigos, probablemente una forma de administración común de los bienes destinados al sostenimiento del clero de la catedral.
Murió hacia el año 552 y fue sepultado en la basílica de San Martín de Tours, el gran santuario de la ciudad. Sus reliquias fueron trasladadas siglos después a otras iglesias de la región de Turena. Aunque las noticias sobre él son escasas, su memoria se mantuvo en la tradición de la Iglesia de Tours, que lo cuenta entre sus santos obispos, y se le recuerda el 7 de noviembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.