
Aretas, en árabe al-Hárith, fue un jefe cristiano de Najrán, ciudad del sur de la península arábiga, en el actual límite entre Arabia Saudí y Yemen. A comienzos del siglo VI esa región era un importante centro cristiano, relacionado con el reino de Aksum, en Etiopía, y con el Imperio bizantino.
Hacia el año 523, Yusuf As’ar Yath’ar, conocido como Du Nuwás, rey de los himyaritas convertido al judaísmo, se rebeló contra la influencia etíope y persiguió a los cristianos de su reino. Puso sitio a Najrán y, según los relatos, ofreció a la ciudad garantías si se rendía, pero tras la entrega mandó ejecutar a quienes no renegaron de su fe. Aretas, anciano jefe de la ciudad, murió decapitado junto con muchos de sus hombres, y la tradición recuerda también la muerte de clérigos, mujeres consagradas y familias enteras, entre ellas la esposa e hijas de Aretas. Las fuentes siríacas y griegas, entre ellas una carta del obispo Simeón de Beth Arsham, dieron a conocer la masacre en todo el mundo cristiano. Poco después, el rey de Aksum intervino militarmente en Arabia y derrocó a Du Nuwás.
Los mártires de Najrán son venerados por las Iglesias católica, ortodoxa y orientales, y se les recuerda el 24 de octubre. El Corán parece aludir a este episodio al hablar de los «hombres de la fosa».
Biografía: redacción de Misa de Hoy.