
Conor O'Devany nació en Irlanda hacia 1532 y fue fraile franciscano. Estando en Roma, en 1582, fue nombrado obispo de Down y Connor, en el norte de la isla, y consagrado al año siguiente. Regresó a una Irlanda en la que la Corona inglesa trataba de imponer la Reforma y en la que el ejercicio del ministerio católico estaba perseguido.
Fue encarcelado en el castillo de Dublín en 1588 y estuvo preso cerca de dos años; tras su liberación siguió ejerciendo su ministerio con cautela, en buena parte bajo la protección de los grandes señores gaélicos del Úlster. Cuando estos partieron al exilio en 1607, quedó expuesto. En 1611, ya cercano a los ochenta años, fue detenido mientras administraba la confirmación y llevado de nuevo a Dublín. Juzgado por alta traición, fue condenado a muerte, aunque la verdadera causa era su condición de obispo católico.
Fue ahorcado y descuartizado en Dublín el 1 de febrero de 1612. Con él murió Patrick O'Loughran, sacerdote que había sido capellán del conde de Tyrone. Según los relatos de la época, una gran multitud acompañó la ejecución y recogió reliquias de los mártires. Ambos fueron beatificados por Juan Pablo II el 27 de septiembre de 1992, dentro del grupo de diecisiete mártires irlandeses de los siglos XVI y XVII.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.