
Sor María Ana Vaillot fue una Hija de la Caridad francesa fusilada durante la Revolución, y con ella la Iglesia venera a cuarenta y seis compañeras, la mayoría mujeres laicas. Nació en 1736 en Fontainebleau. Las Hijas de la Caridad, fundadas por san Vicente de Paúl, servían en el hospital de Angers desde el siglo XVII, y ella trabajaba allí con su compañera sor Odilia Baumgarten.
Cuando la Revolución suprimió las congregaciones religiosas, las hermanas siguieron atendiendo a los enfermos mientras pudieron. En el clima de represión que siguió a la guerra de la Vendée, las autoridades les exigieron un juramento civil que ellas consideraban incompatible con su conciencia católica. Las dos se negaron, fueron detenidas en enero de 1794 y condenadas a muerte.
El 1 de febrero de 1794 fueron conducidas en un largo convoy de presos al llamado Campo de los Mártires de Avrillé, cerca de Angers, donde se realizaban ejecuciones masivas. Se cuenta que, ante las fosas, un guardia les ofreció declarar que habían jurado aunque no lo hicieran, y que ellas lo rechazaron. Murieron fusiladas con un numeroso grupo de mujeres, casadas, viudas y solteras, condenadas por proteger a sacerdotes o por negarse a romper con la Iglesia. Juan Pablo II las beatificó el 19 de febrero de 1984, dentro de los noventa y nueve mártires de Angers. Su memoria se celebra el 1 de febrero y el lugar de Avrillé es hoy sitio de peregrinación.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.