Brocardo fue uno de los primeros superiores de los ermitaños latinos que, a finales del siglo XII, se establecieron en el monte Carmelo, en Tierra Santa, junto a la llamada fuente de Elías. Eran, en buena parte, antiguos peregrinos y cruzados europeos que habían decidido quedarse para llevar allí una vida de oración. De su biografía se sabe muy poco con certeza; la tradición de la orden lo presenta como un francés que sucedió hacia 1195 a un tal Bertoldo al frente del grupo.
Su nombre está ligado al momento decisivo de la historia carmelita. Entre 1206 y 1214, aproximadamente, el patriarca latino de Jerusalén, san Alberto, entregó a los ermitaños una regla breve, dirigida a un prior designado con la inicial B., que la tradición identifica con Brocardo. Ese texto, que pedía a cada hermano permanecer en su celda meditando día y noche la ley del Señor, reunirse para la eucaristía y vivir en pobreza y silencio, es todavía hoy la base de la Orden del Carmen. Según la tradición, Brocardo guió a la comunidad durante años difíciles, cuando la validez de la regla fue cuestionada, hasta la aprobación pontificia de Honorio III en 1226.
Se cree que murió hacia 1231, en el Carmelo. Los carmelitas lo veneran como uno de sus padres fundadores, con san Alberto de Jerusalén, y celebran su memoria el 2 de septiembre.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.