
Isabel Verchière, conocida en religión como Magdalena de la Madre de Dios, fue una religiosa francesa de Bollène, en la Provenza. Cuando la Revolución Francesa suprimió las órdenes religiosas, ella y sus compañeras siguieron viviendo su consagración en la medida de lo posible y se negaron a prestar el juramento revolucionario que se exigía al clero y a los religiosos, porque implicaba aceptar una Iglesia sometida al Estado y desligada de Roma.
En 1794 fue detenida junto con otras religiosas de Bollène y trasladada a Orange, donde funcionaba una comisión popular que juzgaba sumariamente a los acusados de oponerse a la Revolución. Las presas organizaron en la cárcel una vida de oración común y se prepararon con serenidad para la muerte. El 13 de julio de 1794 Magdalena fue guillotinada en la plaza de Orange junto con otras cinco religiosas, sacramentinas y ursulinas, acusadas de fanatismo y de rechazar el juramento.
En las semanas siguientes fueron ejecutadas allí otras religiosas, hasta completar el grupo de las treinta y dos mártires de Orange, beatificadas por Pío XI el 10 de mayo de 1925. Magdalena y sus cinco compañeras de ese día se recuerdan el 13 de julio, y su memoria es especialmente viva en la diócesis de Avignon.
Biografía: redacción de Misa de Hoy.