Bendición de la casa
Para bendecir un hogar y a los que viven en él, recorriendo las habitaciones.
Se puede empezar cualquier día
La novena de las tres horas o de los nueve días, para necesidades urgentes de la casa.
Esta novena no tiene fecha: se empieza el día que haga falta y se reza nueve días seguidos.
La imagen es una figurilla de cera del siglo XVI que llegó a Praga en la dote de una novia española. Los carmelitas la encontraron rota tras una guerra, la restauraron y desde entonces su devoción dio la vuelta al mundo.
Es la devoción de las necesidades domésticas: dinero, trabajo, salud, cosas concretas de una familia.
Se empieza cualquier día y se rezan nueve seguidos; hay también la costumbre de rezarla tres veces al día durante nueve horas en una urgencia. Se pide sobre todo por la casa, el dinero y la salud.
Niño Jesús de Praga,
que bendices a las familias que confían en ti:
mira esta casa y lo que le hace falta hoy.
Tú eres pequeño y puedes todo;
yo soy grande y no puedo casi nada.
Amén.
Niño Jesús de Praga,
bendice nuestra casa, nuestro trabajo y nuestra salud.
Cuanto más me honres, más me bendecirás:
en ti confío.
Amén.
Para bendecir un hogar y a los que viven en él, recorriendo las habitaciones.
Para la cuenta a mitad de mes, el recibo que vuelve y la deuda que crece.
Para los primeros días en casa, con el niño dormido encima.