Día 9 de 9
Noveno día — En tus manos
Oración de todos los días
Niño Jesús de Praga,
que bendices a las familias que confían en ti:mira esta casa y lo que le hace falta hoy.
Tú eres pequeño y puedes todo;
yo soy grande y no puedo casi nada.
Amén.Lectura del día
2 Señor, en ti tengo puesta mi esperanza: no quede yo para siempre confundido: sálvame, pues eres justo. 3 Dígnate escucharme: acude prontamente a librarme. Sé para mí un Dios o numen tutelar, y un alcázar de refugio para ponerme en salvo. 4 Porque tú eres mi fortaleza y mi asilo; y por honra de tu nombre me guiarás y sustentarás. 5 Tú me sacarás del lazo que me tienen ocultamente armado, pues tú eres mi protector. 6 En tus manos encomiendo mi espíritu: tú me has redimido, Señor Dios de la verdad.
Meditación del día 9
Se cierra dejando la petición entera en sus manos pequeñas.
«En tus manos encomiendo mi espíritu». Es la frase que Jesús dijo en la cruz antes de morir, y la tomó de este salmo, que la Iglesia reza cada noche en completas. El salmista está rodeado de trampas y pide refugio, roca, fortaleza. Y termina poniendo su vida entera en manos de Dios, sin condiciones.
Al terminar la novena se deja la petición en las manos pequeñas del Niño. Esas manos, en la imagen de Praga, son las que se rompieron y hubo que reparar. Dejar algo en manos de Dios no significa desentenderse ni dejar de hacer lo que te corresponde. Significa soltar la ansiedad de controlar el resultado. Quizá lo que pediste llegue pronto, quizá tarde, quizá de otra forma. Esta noche, antes de dormir, di esta frase despacio, con tu petición dentro, y deja que la casa duerma tranquila. Mañana seguirás trabajando por ella, pero ya no cargarás sola, o solo, con todo.
Petición
Niño Jesús de Praga, gracias por estos nueve días.
Bendice esta casa y a los que viven en ella.
Amén.Oración final
Niño Jesús de Praga,
bendice nuestra casa, nuestro trabajo y nuestra salud.Cuanto más me honres, más me bendecirás:
en ti confío.
Amén.
Con este día se cierra la novena.