Credo de Nicea
El credo largo, el que se profesa los domingos: la misma fe con las palabras que fijaron dos concilios.
Del 13 al 21 de noviembre
Nueve días para cerrar el año litúrgico: qué manda de verdad en mi vida.
Empieza el 13 de noviembre, dentro de 56 días.
La fiesta se instituyó en 1925, cuando en Europa y en México se perseguía a la Iglesia. Tiene, por tanto, un origen incómodo: no habla del poder de los cristianos, sino de un rey que reina desde una cruz y cuyo trono fue un patíbulo.
Es la última fiesta del año litúrgico, y sirve para hacer cuentas: quién manda de verdad en mi vida.
Los nueve días anteriores a la solemnidad de Cristo Rey, el último domingo del año litúrgico, a finales de noviembre. En México se recuerda además a los mártires que murieron con ese grito.
Jesucristo, Rey del Universo,
que reinas desde una cruz:
reina en lo que decido y en lo que gasto,
en cómo trato a los míos
y en lo que dejo entrar en mi casa.
Amén.
Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera.
Jesucristo, Rey del Universo:
reina en nuestras familias,
en nuestro trabajo y en nuestro país;
que tu reino sea de verdad, justicia y paz.
Amén.
El credo largo, el que se profesa los domingos: la misma fe con las palabras que fijaron dos concilios.
Para bendecir un hogar y a los que viven en él, recorriendo las habitaciones.
Por el propio país: por sus gobernantes, sus pobres y su convivencia.